
El Cultural de EL MUNDO dedicaba esta semana una atención especial, en concreto su sección de Letras, a los libros anti-crisis. También lo hizo hace casi un mes Babelia, el suplemento del diario EL PAÍS. Siempre en tiempos de crisis existe alguien, a nivel unipersonal o en equipo, que saca partido a la situación o sale bien parado. Según parece, rara es la semana que no se publica una novedad sobre la temática, al menos los títulos que incluyen el siniestro término venden, sólo hay que darle una visual a las listas de ventas en los distintos suplementos culturales o a las especializadas como Revista de Libros:
Anticrisis, El capitalismo funeral, El crash 2010, La crisis del siglo, La crisis económica y el nuevo escenario mundial, La crisis explicada a sus víctimas, La crisis ninja, Una crisis y cinco errores, Economía humanista, La economía no existe, España puede salir de la crisis, El estallido de la burbuja. Cómo se llegó a la crisis y cómo salir de ella, Gestión en tiempos de crisis, El gran crac del crédito, Iberoamérica 2020. Retos ante la crisis, El informe Recarte, Menos es más, Mis Economistas y su trastienda, El nuevo paradigma de los mercados financieros, Un pequeño empujón, Un planeta de gordos y hambrientos, De la quimera inmobiliaria al colapso financiero, El retorno de la economía de la depresión y la crisis actual, Retos ante la crisis, Revolución de las finanzas, ¿Y después de la crisis qué?, etc. Todo un sugerente repertorio. (más…)
El informe de un quinceañero británico sobre preferencias y uso que hacen los adolescentes de los medios ha sorprendido a la City de Londres por la agudeza de sus análisis. No se molestan en leer habitualmente un periódico. Ningún joven se siente capaz de leer “páginas y páginas de texto” y prefieren ver los sumarios de las noticias en internet o en la televisión. Véase: 


Jesús María Pegalajar Cano director comercial y de marketing de Grammata, empresa granadina fabricante del Papyre 6.1 (lector digital español), en una entrevista realizada por Jordi Sabaté y publicada en diversos medios, expresa con todo detalle las expectativas de las que gozan las publicaciones electrónicas y la industria editorial en el mundo digital. Véase:
Han recuperado del olvido la figura de
Véase:
Umberto Eco presenta en Madrid su último libro publicado: No esperéis libraros de los libros. Formuló un firme y consistente alegato a favor del libro, defendiendo la pervivencia del papel frente a los soportes digitales. De cualquier manera augura la convivencia de los distintos formatos, algo que muchos esperamos: «los nuevos medios de expresión que han surgido a lo largo de la historia, no han matado, no han eliminado a los anteriores». El famoso novelista y singular filósofo desconfia de Internet: «desconocemos todavía la dimensión del fenómeno de Internet. Ahora bien, en un libro o en una obra de teatro sabemos quién es el autor o la tendencia ideológica, mientras que Internet se presta a una especie de mermelada comunicativa en la que todos hablan igual como sucedió con las emisoras de radio hace unos años». Aunque, no se mostró tan seguro respecto al futuro de los periódicos en papel: «El libro electrónico [...] no sustituirá a los libros en papel, pero es probable que los soportes digitales releven a los diarios». Sobre Berlusconi fue bien expresivo cuando recordó algo de lo que se jacta el político y primer ministro italiano: «ha dicho que hace 20 años que no lee».