No procede pasar por alto una fecha como esta dedicada especialmente al Libro. A cuál libro, ¿el libro-producto o al libro-cultura?, ¿el libro de papel o al libro electrónico? Todos los años por esta fecha son numerosos los artículos referentes al motivo de la festividad. De este año quiero destacar una iniciativa que suena a novedosa e innovadora, pero no nueva. El pasado 16 de abril en el blog Libros contra la ceguera, cuyo subtítulo es O de cómo un libro puede cambiar tu visión de una realidad, preguntaba a sus lectores: ¿Qué libro cambió tu forma de mirar?. Del post lo más significativo son sus más de 200 comentarios o respuestas. Yo aprovecho ahora para comentar que el pequeñito libro de José Saramago: Nuestro libro de cada día, con apenas 30 páginas, recoge el pregón del autor en la Feria del libro de Granada del año 1999. Es decir, hace ya 10 años de ello, no cambió mi vida, aunque sí creo que no he leído un pregón más bonito y llamativo, al menos difícilmente superable. De él os cito un pequeño párrafo que siempre tuve en cuenta para este weblog: «Quiero también referirme, aunque sea de pasada, a ese nuevo modo de leer que es el libro electrónico. La lectura en la pantalla del ordenador, si es que a eso se le puede llamar lectura. Es, a mi juicio, como hacer el amor sin tener a nadie con uno. Lo que me parece un poco complicado. A veces digo que sólo sobre la página de un libro se puede llorar porque sobre la pantalla de un ordenador no se llora. En primer lugar por la posición, y en segundo lugar porque en la página del libro la señal de la lágrima se queda. El libro es algo que pertenece a nuestra historia sentimental y nos sirve para llorar, para reír, para pensar». Debemos estar con el libro-cultura.
Véase: ¿Qué libro cambió tu forma de mirar? Publicado el 16 de abril de 2009 en el weblog: Libros contra la ceguera.